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¡Derogada!

Tras el rechazo de organizaciones campesinas, el Congreso de la República de Guatemala derogó la Ley Monsanto que pretendía otorgar licencias para el usufructo de 15 especies vegetales.

Descargar decreto derogatorio.

El 10 de junio de 2014 se aprobó el Decreto 19-2014, , el cual contemplaba la concesión de patentes a personas individuales o jurídicas nacionales e internacionales, de cualquier país miembro del Convenio UPOV, quienes podrán apropiarse del patrimonio genético tangible e intangible del país.

La UPOV es una organización que nació a partir de la creación del Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales el cual “prevé una forma sui generis de protección de la propiedad intelectual, adaptada específicamente al proceso de fitomejoramiento y elaborada para alentar a los obtentores a crear nuevas variedades vegetales”. Es decir, que se privilegia el usufructo del uso de de una especie vegetal por parte de empresas dedicadas a la modificación genética de organismos en contra del derecho a la soberanía alimentaria de las comunidades.

Guatemala, al firmar el nefasto tratado de libre comercio con Estados Unidos (DR-CAFTA), se comprometió a ratificar el Convenio UPOV y fue luego en ese marco en el que se presentó el proyecto de Ley de Protección de Obtenciones Vegetales que luego fuera aprobado. Para entender toda la cronología recomentadamos el reportaje de Bill Barreto, La mano invisible que trazó la ruta del TLC a la Ley Monsanto, en Plaza Pública.

Las organizaciones campesinas no tardaron en reaccionar. Hicieron comunicados, conferencias de prensa y organizaron movilizaciones para demostrar su oposición a la medida. Esta famosa Ley Monsanto atentaba contra la soberanía alimentaria de la población, amenazaba con la contaminación de los cultivos locales y, sobre todo, criminalizaba a los pequeños productores. Pero “errar es de humanos” dijo Flavio Yojcom, diputado de Líder.

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Fuente CPR-Urbana

“Soy maya y mis huesos están hechos de maíz”, dicen las organizaciones campesinas. Un maíz que el congreso quiso regalar a empresas multinacionales y que las organizaciones lograron devolver a las comunidades.

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