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Olvido y abuso del derecho de la 5377

En el Congreso de la República se está discutiendo una iniciativa de graves consecuencias para los temas de memoria, verdad y justicia.

La Iniciativa de Ley 5377 que se discute en el Congreso de la República de Guatemala ha sido conocida como ley de amnistía, y en ella se obvian algunos elementos claves que son objeto de una discusión más profunda sobre el concepto de Reconciliación Nacional. El presente artículo desea contribuir al debate más amplio, no sólo del derecho, sino de los alcances del olvido histórico que la iniciativa propone.

Las históricas estructuras en el poder durante el conflicto armado interno que negociaron la paz han logrado, al menos legalmente, acuñar a la guerra como enfrentamiento armado. Con ello han despojado al conflicto del carácter simbólico y las consecuencias político-jurídicas que implica nombrarlo guerra como tal. Si bien podría parecer semántico el acto de tildar ‘enfrentamiento’ al conflicto, es una acción que le resta contenido, por lo que nombrar a la guerra como tal es un acto político que merece ser reivindicado para la memoria del país.

Para los detentores del poder, crear un imaginario en el que la reconciliación implique el olvido es una reafirmación del control propio de ese poder. Esta no es una situación abstracta y de referencia histórica, pues posee implicaciones sociales que son necesarias discutir y, sobre todo, conocer para emitir juicios de valor y formar opiniones. Por ello trataremos de sistematizar algunos elementos legales de importancia para prevenir una acción de olvido.

Marco de la Reconciliación Nacional

El Decreto Número 145-96, Ley de Reconciliación Nacional, fue producto del Acuerdo sobre bases para la incorporación de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca a la legalidad; se aprobó en el Congreso de la República apenas seis días después del Acuerdo citado en el que se determinó la creación de amnistías amplias de acuerdo a lo establecido en las reglas de la guerra, las cuales son conocidas como el Derecho Internacional Humanitario.

Estas amnistías refieren a ciertos delitos que por su naturaleza eran acciones típicas de una guerra. En su artículo 8, la ley enfatiza claramente que no serán objeto de amnistía aquellos delitos que impliquen los deberes humanitarios, que sean graves violaciones a los derechos humanos o bien que sean de naturaleza imprescriptible.

La Ley, como se ve, ha sido un compromiso angular para la paz, el cual se convirtió en norma jurídica. Esta situación implica que es el Acuerdo entre las partes, que incluso ha sido considerada como buen ejemplo en la aplicación de las reglas de la guerra. Pretender eliminar la excepción de la amnistía y otorgarla de forma amplia, incluso a las graves infracciones a los convenios que regulan la conducta de las partes en los conflictos armados, es por mucho un abuso del derecho de la guerra, además de las violaciones a Derechos Humanos. En todas las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos relativo a la materia, sus jueces han aclarado que las amnistías que incluyan graves violaciones al Derecho Internacional Humanitario durante un conflicto armado implican:

  • Negación del derecho de las víctimas.
  • Ausencia de garantías judiciales para iniciar un proceso que determine lo sucedido.
  • Impedimento de los jueces en conocer delitos y proteger a las personas.

Amnistías

Existe un desconocimiento sobre las reglas de la guerra las que merecen ser recordadas. Las acciones prohibidas en toda guerra comprenden los ataques a población civil (entiéndase a esta como a toda aquella persona que no participa en las hostilidades), y a combatientes heridos, enfermos o que se han rendido. Los principios mínimos que se tuvieron que haber contemplado por quienes se enfrentaron eran los de distinguir a los combatientes, limitar los métodos y medios de guerra, y, valorar la necesidad militar frente a las consecuencias humanitarias.

La naturaleza de una amnistía consiste en coadyuvar al cese de enfrentamientos, no en crear inmunidad a favor de aquellos responsables de violar las reglas de la guerra. Por ello es que una iniciativa como la 5377, que trata de otorgar inmunidad a criminales de guerra, es una afrenta para la sociedad y, ante todo, es generar olvido sobre las atrocidades cometidas en la guerra.

Situación actual de la Amnistía

La aprobación en dos lecturas de tres que debe realizar el Congreso de la República es sumamente preocupante para la sociedad, el derecho internacional y para las víctimas. Helen Mack ha presentado una acción de amparo en contra del Congreso de la República en la que cuestionan que no se haya discutido la constitucionalidad de la ley con ocasión de las dos lecturas, y esta circunstancia, a su vez, pone en entredicho si el Congreso realmente ha sometido a deliberación sobre constitucionalidad a todas las leyes que ha aprobado.

La Corte de Constitucionalidad ha otorgado el amparo provisional en contra del proceso de aprobación de la iniciativa de ley. Debe recordarse, además, que Guatemala está obligada a respetar las leyes de la guerra desde 1952, año en que ratificó los Convenios de Ginebra, los cuales impiden en su Protocolo Adicional Segundo otorgar amnistía a los crímenes de guerra.

Desde el Ceppas estaremos informando y nombramos la guerra como tal recordando que las violaciones a los crímenes de guerra y de lesa humanidad jamás podrán ser amnistiados.

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