La sociedad que queremos. Una reflexión desde la Ecología Social

¿Es la acumulación de bienes materiales lo que nos puede brindar plenitud como individuos o sociedad?. La ecología social plantea una alternativa.

Por Rosa Macías

La sociedad ha encaminado su organización política, económica y social bajo “principios” del capitalismo, el cual ha prometido mediante la promesa del desarrollo y crecimiento alcanzar el progreso máximo de la humanidad, y sobre todo la plena libertad y felicidad de los individuos. Pero en la práctica ¿en qué se ha traducido el capitalismo? ¿Cuáles están siendo los costos para alcanzar dicha libertad y felicidad prometida? ¿Es la acumulación de bienes materiales y la circulación de mercancías lo que nos puede brindar plenitud como individuos o sociedad?

Algo si ha quedado evidenciado, se está creando una sociedad guiada bajo la lógica de consumismo, de competitividad, de egoísmos; una sociedad que se originó de la dominación del hombre por el hombre, hombre sobre el medio ambiente, y sobre la mujer. Las sociedades son cada vez más desiguales, excluyentes de la mayoría de la población, es una mínima cantidad de personas las que realmente se benefician; el actual modelo de desarrollo no reconoce otras prácticas de vida y no tiene el más mínimo respeto por su entorno.

No logramos desarrollarnos como individuos con nuestras capacidades y destrezas, o, a desenvolvernos con plenitud, el trabajo rutinario de muchas personas se traduce en seres que viven para trabajar solamente y el único espacio libre que les queda es utilizado para el consumo de objetos que por lo general no necesitan. Son muchos los elementos y efectos negativos que ha traído consigo el “desarrollo” como la pobreza que se ha ido incrementando, se ha naturalizado la indiferencia, la violencia, la corrupción, la envidia, el miedo, entre otros.

En nuestra región, los monocultivos, las hidroeléctricas, el extractivismo, y el modelo de consumismo masivo, están generado grados de contaminación jamás registrados, lo que ha ocasionado severos e irreversibles daños a los distintos ecosistemas llevando a muchas especies a la extinción o bien los ha puesto en peligro. No solo se atenta contra otras especies sino también contra la propia especie humana.

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Se ha estado buscando un modelo de desarrollo en el cual encajen todas las sociedades, sin resultado prometedor de alguno de los modelos propuestos por las organizaciones mundiales. Análisis críticos a la doctrina del desarrollo, así como también miradas a las relaciones de dependencia económica y/o perspectivas globales sobre nuestro continente, han planteado la necesidad de buscar alternativas al actual modelo de desarrollo que se encaminen a la redefinición de nuestras sociedades y por extensión también a replantear nuestras relaciones con con el medio-ambiente. Construida desde las necesidades y condiciones de cada población o sociedad.

Surge la necesidad de repensarnos y replantearnos ¿hacia dónde vamos? y ¿hacia dónde queremos ir como personas y como sociedad?

Postulamos que una de las alternativas al actual sistema es el planteamiento realizado desde la ecología social que va encaminada a la construcción o reconstrucción de nuestra sociedad. A crear sociedades que tengan como principio la integralidad, interrelación biológico-social, basada en la horizontalidad, organización en comunas, donde prevalezca la autonomía y el mutualismo; en donde se eliminen las jerarquías y se reconozca y respete tanto la diversidad biológica como la cultural.

Independientemente nuestra visión del mundo, de la vida, de nuestro entorno, hay elementos necesarios para poder convivir en armonía tales como el respeto, el amor, el cuidado, la solidaridad.

La ecología social tiene como fin la creación de una nueva cultura en la cual se tenga una identidad sociobiológica; la construcción de una sociedad desde la innovación humana, con fines, principios y valores claros. En donde la visión pase de ser antropocéntrica a biocentrica.

Es en si una utopía el planteamiento desde la ecología social, pero es a lo que el ser humano debería aspirar; a ser más humano a vernos como una sola especie y como parte de un ecosistema tan amplio como complejo y diverso, en donde se interactúa de una u otra forma con otras especies que componen y con quienes cohabitamos el planeta.

2 thoughts on “La sociedad que queremos. Una reflexión desde la Ecología Social”

  1. La lectura del documento me permite reflexionar acerca de la importancia de ayudar a construir un entorno de convivencia que antes que la acumulación de bienes materiales y el exceso de consumismo; genere en los individuos concernientes a una sociedad mayor sentido de solidaridad, vocación de servicio, apoyo, equidad y satisfacción por la vida; dado que si mi entorno mejora, YO también prospero y con ello la felicidad irradiada por todos permite lidiar contra antivalores como la envidia, el odio, el rencor, la vanidad, antipatía he indiferencia de unos a otros, ETC.

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  2. Según Macías, existen conductas humanas naturalizadas como: la indiferencia, la violencia, la corrupción, la envidia y el miedo, sin embargo, se debe tener en cuenta que dichas conductas no son propias de todos los seres humanos, quizá dependiendo de su localización geográfica o contexto se vean en la necesidad de convertirlas en rutinas y por ende se entiendan como naturalizadas, no obstante, la justificación de dichos actos hacen que estas conductas no se hallan naturalizado por completo, debido a que al ofrecer cualquier tipo de excusa por cualquiera de esos actos, se admite que lo sucedido es incoherente o sea no es natural.

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