“Todo modelo de acumulación se sustenta en un sistema de valores”

En el tercer encuentro del seminario “Feminismo y socialismo” discutimos sobre clase, desigualdad y sistema parental.

Comenzamos la jornada discutiendo en tres grupos, a partir de los planteos de Agnes Heller en su libro La revolución de la vida cotidiana. Descargar PDF.

Agnes Heller (Budapest, 12 de mayo de 1929) es una filósofa húngara. Una prominente pensadora marxista en un primer momento, más tarde se plegó a una posición socialdemócrata. Además del pensamiento político y social, también se centra en la filosofía hegeliana, la ética, y el existencialismo. El desarrollo de su pensamiento evidencia una atención cuidadosa a los acontecimientos de las últimas décadas y a la vez revela un dinamismo constante de maduración. (Fuente: Wikipedia)

1. Valores de la sociedad burguesa
El principal valor es la familia en tanto colaboradora de la formación de la estructura de personalidad que reproduce el sistema de acumulación burguesa. Y, dentro de la idea de familia, el ideal monogámico, para garantizar el traspaso de herencias, y el autoritario, para cimentar la obediencia y la verticalidad. La familia tiene una jerarquía y esta se representa como inherente. Este valor está sustentado sobre la moralidad judeocristiana, aunque sea en los discursos y no en las prácticas.

2. Cuidado y familia
Heller aborda el problema desde la heterosexualidad.

Cita a Engels para traer a colación el surgimiento del hombre nuevo porque se le olvida que esos hombres antes de la fábrica, construyen su sujetvidad en el espacio cotidiano en el que se producen las primeras transmisiones de conocimiento. Es decir, que un espacio democrático no se producirá en una fábrica si previamente la persona no se desenvolvió cotidianamente en valores de justicia y solidaridad.

Una sociedad socialista tiene que pensar no en términos de familias sino en espacios más amplios de crianza de los hijos. Esto no significa que se pierda el espacio de contacto entre adultos y niños, todo lo contrario. Este espacio amplio debe ser participativo y democrático.

3. Sexualidad
Heller, como Marx, se pregunta si existe la “esencia humana”. ¿Somos todos iguales en las relaciones sexuales? Heller relaciona la desigualdad con la sexualidad, y basa su teoría sobre un modelo reproductivo. Las relaciones sexuales son las únicas basadas en impulsos biológicos. Las amorosas son a partir de intereses por eso implican reciprocidad.

Heller trata de dotar de contenidos a la revolución sexual que, gracias a los métodos anticonceptivos, significó un hito para la emancipación de la mujer. La Iglesia se opone tanto a los anticonceptivos porque al fin de cuentas pueden significar el control de la mujer sobre su útero.

Intercambio de púberes

Cuando las primeras comunidades comenzaron a asentarse y cultivar la tierra, la necesidad de mano de obra se hizo evidente. El libre acoplamiento y la libre asociación que caracterizaron a los nómadas llegaba a su fin Se necesitaba un nuevo tipo de organización. Así se crearon los primeros sistemas de parentesco (por afecto e identificación) y surgieron los sistemas de alianzas.

Las comunidades comenzaron a intercambiar mujeres púberes para generar nueva mano de obra. Cuando una comunidad no tenía púberes ofrecía una dote en calidad de pagaré. Las mujeres no podían negarse. O se las obligaba o se construía la aceptación de manera simbólica. El ideal monogámico mantiene circulando a las mujeres.

De aquí surge la acumulación originaria y el sistema de valores que la sustenta.

Bibliografía recomendada

  • Mujeres, graneros y capitales de Claude Meillassoux. Descargar libro.
  • El tráfico de mujeres.: Notas sobre la “economía política” del sexo de Gayle Rubin. Descargar PDF.

Familia burguesa

¿Cómo llegamos a la familia burguesa monogámica? Bueno, esta es resultado de complejísimos sistema de parentesco. No es la consanguinidad la base de la familia burguesa sino la alianza que constituye el matrimonio. Es por eso que en matrimonio es una institución relativamente moderna. La familia es reflejo del sistema de valores burgueses. Heller cuestiona dicho sistema de valores diciendo que de una familia burguesa no va a surgir un revolucionario sino, a lo sumo, un rebelde.

Reproducción

Heller no traspasa el tema reproductivo. Explica que en una comuna no existirían los celos porque en ellos está implícita la idea de propiedad. Y la propiedad privada es, antes que un bien, un valor que la gente defienda aunque no la tenga.

Encuentro 4 – Martes 21 de abril 18 hs. Racismo y feminismo comunitario
Bibliografía: Federici, Silvia, Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpos y acumulación originaria, Buenos Aires: Tinta Limón, 2010, 321-359. *Descargar texto.*

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